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Asamblea 2013: Mociones aprobadas

“Protejamos nuestra salud. Revisemos las emisiones”

Presentada por la Asociación Vallisoletana de Afectados por las Antenas de Telecomunicaciones - AVAATE

Martes 12 de marzo de 2013 · 44 lecturas · rss article rubrique


LA FEDERACIÓN INFORMA

CONSUMO

MOCIÓN

“Protejamos nuestra salud. Revisemos las emisiones”

Presentada por la Asociación Vallisoletana de Afectados por las Antenas de Telecomunicaciones - AVAATE

Los ciudadanos estamos cada vez más preocupados por un problema nuevo y para muchos desconocidos: los efectos que sobre la salud tiene el uso de los teléfonos móviles y la emisión de ondas electromagnéticas de las antenas de telefonía.

El gobierno del Estado español aprobó en el año 2001 mediante el Decreto Ley 1066 el reglamento que establece las restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas.

Han pasado once años y los aparatos que usan emisiones radioeléctricas se han multiplicado de forma exponencial con el consiguiente aumento del uso del espacio radioeléctrico: telefonía móvil, inalámbricos DETC, WIFI, antenas en tejados, fachadas, redes locales, sistemas de seguridad, etc.

En la actualidad miles de estudios científicos con evidencias muestran sin lugar a dudas los efectos nocivos que las radiaciones que emiten estos dispositivos mencionados tienen sobre los seres vivos.

En el año 2004 fue realizada una encuesta por la empresa Demoscopia para la Asociación contra el Cáncer en la que se muestra que el 64% de la población española entrevistada percibía las emisiones de antenas como un peligro para la salud relacionando antenas con cáncer.

Nos preguntamos ¿qué está pasando con nuestra salud?, la evolución inquietante de numerosos índices de salud, entre ellas el aumento de cefaleas, ictus cerebrales, trastornos del sueño o fatiga crónica, un número creciente de accidentes debidos a malestar o vértigos, y otras sintomatologías como la fibromialgia o la temida electro-hipersensibilidad, desconocida para un porcentaje de la población que ronda el 90% a pesar de que varias personas decidieron quitarse la vida por insufrible o han tenido que refugiarse en sus viviendas o incluso abandonarlas para poder seguir haciendo una vida que pocos considerarían normal. Denunciamos la ausencia de estudios epidemiológicos alrededor de las antenas y la falta de un registro de cáncer digno de este nombre.

Nuestro objetivo es no repetir desafortunados procesos como el del amianto, el tabaco o el de los rayos X reconocidos oficialmente peligrosos por la clase política decenas de años después de que las personas hubieran comenzado a lanzar la voz de alerta. Para conseguirlo, no debemos dejar en manos del interés de la industria que demuestre la inocuidad de los productos que introduce en el mercado, para ello, se deben revisar unos valores límite que han sido establecidos sobre bases científicas fragmentarias y han sido puestos en tela de juicio por numerosos científicos de todo el mundo.

Los valores límites actuales constituyen un riesgo elevado para la salud. Existen numerosos estudios clínicos y biológicos tanto sobre personas como sobre animales que ponen de manifiesto la influencia de los campos electromagnéticos en la salud humana. El informe BIONITATIVE hecho público el 7 de enero de 2013 recoge más de 1800 de estos estudios.

El Parlamento Europeo considera que la controversia en la comunidad científica sobre los posibles riesgos para la salud debidos a los CEM se ha incrementado desde el 12 de julio de 1999, fecha en que se establecieron los límites de exposición del público a los CEM. En su Resolución de 2 de abril 2009, “Insta a la Comisión a que revise el fundamento científico y la adecuación de los límites de CEM fijados en la Recomendación 1999/519/CE e informe al respecto al Parlamento. También recomienda a los gobiernos de los países de la UE que bajen drásticamente los niveles máximos de emisión; que alejen las antenas de las escuelas, guarderías y hospitales y declaren a los niños, embarazadas y ancianos especialmente vulnerables a estas radiaciones.

La Agencia Internacional de investigación contra el cáncer (IARC), organismo que directamente depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró el 31 de mayo de 2011 que los campos electromagnéticos generados por las radiofrecuencias que principalmente incluyen a las comunicaciones móviles pueden ser cancerígenos para el hombre, conclusión a la que llegaron 31 científicos de 13 países que evaluaron todos los estudios epidemiológicos disponibles a nivel mundial dirigidos por el Dr. Jonathan Samet, de la Universidad del Sur de California que aseveró : “Las evidencias científicas siguen acumulándose; son lo suficientemente sólidas para determinar una conclusión y la clasificación en el grado 2 B, lo que significa que la exposición a campos electromagnéticos de las frecuencias de radio pueden ser cancerígenos en los seres humanos, en consecuencia, debemos vigilar de cerca el vínculo entre los teléfonos celulares y el riesgo de cáncer”.

El tribunal Supremo en sentencia de 9 de junio de 2012 reconoce que “debido a los riesgos que para la salud humana entrañan la instalación de infraestructuras para servicios de telecomunicaciones” estas deben someterse a evaluación de impacto ambiental.

En base a lo expuesto nos dirigimos al Presidente del Gobierno de España, Diputados, Senadores, procuradores, concejales para pedirles que teniendo en cuenta la recomendación del Parlamento Europeo se revisen y bajen drásticamente los niveles máximos de emisión.

Por todo ello, la Asamblea ACUERDA que la Federacion:

1. Envíe esta petición a todas las personas antes citadas.