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Federación Vecinal de Valladolid Antonio Machado


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Proyecto Entrevecinos

La cara más social de la moneda: los "vecinos" de Entrevecinos

En este caso, el seguimiento de pautas de orientación laboral para la búsqueda de empleo se recompensa con esta moneda, teniendo siempre en cuenta la situación familiar y económica de los beneficiarios

Jueves 5 de septiembre de 2013 · 400 lecturas · rss article rubrique


Los problemas económicos atormentan a los mortales desde hace mucho. Por ello, hace tiempo surgieron las denominadas monedas sociales, un medio alternativo que concede poder adquisitivo al ciudadano registrando los intercambios que éste realiza sin necesidad de emplear el dinero oficial. El objetivo, en todo caso, no es el reemplazamiento definitivo, sino servir como opción. Esta semana en 360 Grados Press nos aproximamos a esta práctica que, poco a poco, está ganando peso.

Un vecino del barrio valenciano de Ruzafa acude a uno de sus establecimientos habituales, donde adquiere un producto sobre el cual se aplica un 20% de descuento. No obstante, éste no se traduce en una rebaja del precio, sino en una bonificación proporcional en orués, los cuales son cargados en una tarjeta contactless – o de identificación por radiofrecuencia –. Así, posteriormente, no importa que el vecino en cuestión no lleve un euro en el bolsillo cuando tiene que pagar una consumición en un bar de la zona, pues la puede abonar con los orués que recientemente ha recibido. Es más, luego se encuentra a un conocido al que le debe un asesoramiento legal, de manera que le realiza una transferencia in situ, también en orués, empleando sencillamente la tecnología NFC de su smartphone.

Aunque esta situación todavía no acontece con frecuencia en la realidad, a partir del próximo mes de septiembre será algo común en esta parte de la ciudad de Valencia. Y ello será debido a la puesta en marcha del orué, una nueva moneda social que actualmente se encuentra en fase beta. “Nuestro objetivo es promover las iniciativas sociales, culturales, medioambientales, los intercambios entre particulares y la economía local. En definitiva, la hemos concebido sin excluir a los comercios y en pro del bien común”, explica Enrique Montesa, miembro de la Asociación de Emprendedores e Innovadores Sociales de Valencia, la entidad promotora de esta iniciativa.

En concreto, la idea del orué surgió cuando Enrique asistió en 2009 a una subasta de talentos en el centro budista al que asiste su mujer. Esta experiencia le hizo pensar en un proyecto para el barrio en el que reside que más tarde encontró plasmado en el libro Vivir sin empleo, el cual llegó a sus manos. Y el plan también caló hondo en los miembros de la asociación a la que pertenece, quienes coincidieron en que Ruzafa era un buen lugar para llevarlo a cabo. Finalmente, tras meses de asambleas y cavilaciones, se acordó que el orué emplearía la solución tecnológica Área Activa, una plataforma desarrollada en España que trabaja con total seguridad en soporte electrónico y permite que las transacciones sean en tiempo real, lo cual representa la mayor novedad respecto de otras monedas complementarias. “No ha sido nada fácil llegar al diseño actual. Más de 40 personas nos hemos reunido intentando encontrar la moneda de aquí. Porque hay cientos de monedas sociales, pero cada una responde a unas necesidades diferentes”, confiesa Enrique.

De esta forma, los usuarios del orué funcionan con la Banca Social Online, donde se registran los movimientos y el saldo como si de una cuenta bancaria al uso se tratase. Darse de alta en la Asociación de Emprendedores e Innovadores Sociales de Valencia, comprar en los establecimientos adheridos – que ya se cuentan en más de una treintena –, participar en un proyecto del barrio ofreciendo un servicio o colaborar en la campaña de microfinanciación social – cuyo fin aún está por decidir – son las vías posibles para pasar a formar parte de este sistema económico alternativo. En definitiva, la participación es la llave de entrada. “El manantial de la moneda social es hacer cosas buenas”, concluye Enrique.

Referente de proximidad

El funcionamiento del orué con Área Activa ha llamado la atención de otras monedas locales, las cuales basan su funcionamiento en el CES (Community Exchange System), un software desarrollado en Sudáfrica en 2002 que permite el intercambio de bienes y servicios a nivel local e internacional. Éste es el caso de los ecos, los cuales han sido creados por la Xarxa de Xarxes d’Intercanvi de València (Red de Redes de Intercambio de Valencia) y acaban de cumplir justo un año con más de 1.300 usuarios. Dicha sociedad está formada por seis grupos que promueven la cohesión social mediante la reciprocidad en la prestación de servicios. “Nuestra moneda se basa en un sistema de apuntes contables de lo que unos hacen por otros, de lo que se oferta y de lo que se demanda. El único requisito para participar es registrarse y ofertar un servicio desde el principio”, ilustra Rosa Ahuir, coordinadora del Sistema de Intercambio Local de Meliana, una de las plataformas integrantes. De esta forma, aunque se establezca una paridad con el euro para facilitar los cálculos, no se precisa de dinero previo a canjear para obtener ecos y empezar a comerciar. “Una de las mejores cosas que tiene esto es que te puedes reinventar y, por ejemplo, hacer rentable un hobby. Además, aunque tener una deuda no lo llevamos bien, aquí el endeudamiento no es negativo, porque el sistema lo permite y funciona con él”, argumenta Rosa.

Una economía de recorrido

Lejos de lo que muchos puedan pensar, las monedas sociales no son una novedad. Episodios históricos como el Crac del 29, la Guerra Civil Española o, más recientemente, el Corralito en Argentina ya propiciaron la aparición de sistemas de intercambio que suplieran la falta de dinero. Por ejemplo, en Suiza funciona desde 1934 una cooperativa de crédito con una moneda propia denominada wir, la cual ha llegado a estabilizar la economía liderada por el franco suizo. Asimismo, fruto de las políticas neoliberales imperantes en la década de los 80, hace años surgieron los LETS (Local Exchange Trade System) en Canadá y los SEL (Système d’Échange Local) en Francia, los cuales no solo se mantienen en funcionamiento, sino que se han extendido por todo el mundo. Y los casos se suceden. “Las monedas sociales son iniciativas comunitarias. Para montar una lo único que se necesita es gente que se ponga de acuerdo y que quiera intercambiar cosas. Además, al no tratarse de entidades de crédito, no se vulnera la legislación vigente”, reflexiona Enrique.

Momento de apogeo en España

La presente situación económica ha hecho proliferar las monedas sociales a lo largo y ancho de la geografía española. Por ello, los veteranos zoquitos de Jerez de la Frontera (Cádiz) conviven ahora con los pumas de Sevilla, los boniatos de Madrid, las turutes en Vilanova i la Geltru (Barcelona), los copones en Cuenca o los galeuros en Galicia.

Valladolid

Y entre ellos se encuentran, también, los originales "vecinos" de Valladolid, los cuales corresponden al PROYECTO ENTREVECINOS de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid que lleva en marcha dos años y medio.

En este caso, el seguimiento de pautas de orientación laboral para la búsqueda de empleo se recompensa con esta moneda, teniendo siempre en cuenta la situación familiar y económica de los beneficiarios. De esta forma, las personas con menos recursos pueden optar, después, a canjear los vecinos en una tienda solidaria de alimentos y productos de higiene.

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Milagros Ortega muestra su billete de diez ’vecinos’ del programa Entrevecinos. Fotografía: Henar Sastre, El Norte de Castilla.

“En total, atendemos a unas 30 ó 35 familias cada cuatro meses, que es nuestro periodo de intervención. La idea es que cada una de ellas pueda participar en este programa una vez por lo menos. Porque, aunque baja en verano, tenemos lista de espera”, aclara Irene Cordovilla, responsable de la iniciativa PROYECTO ENTREVECINOS.

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Irene Cordovilla, Coordinadora del Proyecto Entrevecinos en Valladolid

Con todo, a pesar de que aún sean desconocidas para muchos, las monedas sociales están muy lejos de desaparecer, pues cada vez más personas están dispuestas a ponerse de acuerdo en emplear esa otra cara.

Folleto informativo

Haz clic en la imagen para DESCARGAR EL FOLLETO en formato PDF o visita Folleto informativo «Conoce el Proyecto de acción social Entrevecinos».


Fuente: Texto: Laura Verbell, 360 grados press, 24-06-2013.