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Revisión del PGOU

ALEGACIONES: El Grupo Municipal de Izquierda Unida presenta alegaciones al Avance del Plan General de Ordenación Urbana y pide repetir el proceso

Visto cómo se ha llevado la participación, las carencias de la información aportada y los contenidos del Avance, que no cumplen con el objetivo de debatir sobre las características esenciales de la ciudad, desde IU entendemos que debería repetirse el proceso, ampliar la información, corregir el documento de Avance y abrir una nueva exposición, impulsando una mayor participación

Domingo 28 de octubre de 2012 · 51 lecturas · rss article rubrique


El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha presentado un documento detallado como escrito de alegaciones al Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid, en el último día del periodo de exposición pública que finalizaba el pasado sábado 27 de octubre de 2012. Se estructuraba en torno a tres asuntos.

El primero, indicando que no se ha fomentado la participación pública y debería corregirse de forma importante este abandono. La participación en el urbanismo no sólo es necesaria, sino esencial. Pero la forma en que se ha desarrollado el periodo de exposición del Avance refleja un escasísimo interés por promocionar la participación en el Plan. La desgana ha sido espectacular. Algo que el propio equipo redactor reconocía desde el primer momento: “No se le da gran relevancia al proceso de participación y toma de decisiones”, decía al comentar el Pliego de Prescripciones Técnicas.

Pero es que tampoco se han cumplido otros compromisos que se enunciaron en el documento presentado por Prointec para optar al contrato de redacción del Plan (y que, lógicamente, deberían realizarse. Si en base a esas propuestas se dejó fuera a otros equipos debe cumplirse lo que se prometió entonces). Se hablaba de realizar, durante el periodo de exposición del Avance, “un foro de debate en el que participen expertos nacionales e internacionales que plantearán ideas para el Valladolid del futuro”. Y también, en ese mismo periodo y en paralelo, “un segundo foro, de perfil local, en el que la presentación del estudio de vivienda permita liderar un debate sobre la ciudad del bienestar (…) en que participen expertos y agentes locales”.

Igualmente se comprometieron al “desarrollo de una Web específica”, implementando “en la página web del Ayuntamiento la información relativa a la Revisión del PGOU-V en los momentos en que se requiera la participación de los diferentes grupos de interés (en los periodos de información pública)”. Nada de esto se ha hecho. Ni los foros ni la web, ni ningún estímulo de la participación.

El segundo, indicando que la información presentada no es adecuada, sugiriendo algunas pautas para completarla. Por de pronto habría que decir algo parecido a lo que se ha expuesto en el punto anterior. Pues faltan algunos documentos que deberían haberse incorporado. Por ejemplo, en el punto 5.1 del Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares se pide un estudio titulado: “Relación de viviendas vacías y/o deshabitadas, con diagnóstico especializado y valorativo en relación con parámetros estándar de ocupación”. Tal estudio no existe. Hay un documento (el IV.C) titulado “Vivienda. Parque residencial disponible y aproximación a las necesidades de vivienda”, pero que no cumple con el objetivo descrito.

También se hablaba en el mismo Pliego de que debería presentarse “un estudio de las posibilidades de uso de los suelos de propiedad municipal en relación con las necesidades y demandas precitadas”. Y tampoco está, aún tratándose de un trabajo de absoluta necesidad. Hay un documento (el V.D) denominado “Inventario de Equipamientos en el Municipio de Valladolid”, que obviamente no cumple con su objetivo el mandato del Pliego.

Y faltan más documentos. ¿Dónde está, por ejemplo, el estudio sobre las “estrategias vigentes de aparcamiento en la ciudad”. De todo lo relacionado con la movilidad se informa en el “Estudio básico de la movilidad y del transporte urbano”. Un capítulo, el 4, se dedica a los aparcamientos. Lleva el significativo título de “Caracterización de la oferta de aparcamiento”. O sea: que no va a haber un estudio ni de necesidades ni de estrategias en función de ellas, sino exclusivamente de la oferta. Y así es: nada de estrategias.

Por otra parte, en el texto de alegaciones se hace una valoración pormenorizada de la información presentada, sus valores y sus carencias. En general, la información no aporta novedades. Muchos de los documentos son escuetos, o incluyen una documentación ya muy conocida. En síntesis debemos decir que la información presentada no parece suficiente y faltan documentos que deberían haberse realizado. Está incompleta. Y en muchos de los análisis presentados falta orden y sobre todo sentido crítico. Debería, en nuestro criterio, completarse y revisarse con mayor exigencia.

El tercero expresando que, a criterio de IU, el documento de Avance no cumple con su objetivo su función, pues no ofrece alternativas reales y útiles, y es conveniente replantearlo. En el documento que presentó Prointec para la adjudicación se decía: “El proceso de planificación dará un gran relieve a la fase de Avance”. Pero no ha sido así. El Avance no cumple con su objetivo, al menos por las siguientes diez faltas.

1ª. Porque muchas de sus propuestas no se corresponden con el diagnóstico. No sólo no se derivan de él, sino que en algunos casos se enfrentan abiertamente a sus conclusiones. La más llamativa contradicción es, probablemente, la que se deriva de la crítica al exceso de suelo urbanizable que está hoy clasificado (“Como es evidente, digerir toda esta reserva a medio plazo, habida cuenta de los sectores en desarrollo o por desarrollar, es imposible”). y las propuestas de nuevo suelo urbanizable que plantea.

2ª. Porque no es claro ni en su exposición ni en sus argumentos. El documento en su conjunto no resiste un análisis de contenidos. De hecho podría hacerse una evaluación técnica de la claridad del documento presentado.

3ª. Porque no presenta alternativas reales en el tema “suelo”. Las cuatro “alternativas” que ofrece son una. La primera es inaceptable, incluso como hipótesis (es el mismo plan de 2003, que se ha visto necesario revisar). Y todas las demás son “modelos” de crecimiento urbano.

4ª. Porque no se plantea casi nada concreto respecto al alfoz. Salvo en la idea de formar un sistema de espacios libres o verdes en doble anillo, nada más se ha previsto para integrar el planeamiento de Valladolid con el de los municipios del alfoz o de la Comunidad Urbana.

5ª. Porque no presenta alternativas en el tema “vivienda”. Pretende justificar la creación de nuevo suelo urbanizable por las necesidades de vivienda, y sin embargo obvia el asunto crítico, hoy día, de los desahucios. De hecho, en el Avance no aparece ni una sola vez la palabra “desahucio”.

6ª. Porque no presenta alternativas en el tema “empleo”. Llama la atención que no se recoja nada de lo propuesto en el Plan Anticrisis, a pesar de que las principales propuestas de este último son de carácter fundamentalmente urbanístico.

7ª. Porque no presenta alternativas en el tema “movilidad”. Las propuestas son continuistas, organizando la movilidad desde la lógica del coche. Y además se dejan sin plantear propuestas sobre temas críticos, como el de los aparcamientos, los criterios para establecer carriles bus, etc.

8ª. Porque no da explicaciones de carácter económico. No incluye ni siquiera un esbozo de estudio económico, y ni siquiera analiza las posibilidades de acción pública urbanística en los próximos años.

9ª. Porque no da cuenta del soterramiento, su actual situación y las posibilidades de ejecución futura o las distintas formas de reconsideración. Aunque hoy por hoy no parece tener salida alguna en las condiciones en que está diseñada su gestión, ni se trata ni se plantean alternativas.

10ª. Porque no permite debatir sobre la ciudad existente y sus alternativas de modificación. Los modelos presentados se refieren únicamente al crecimiento de suelo, y no se presentan ni siquiera otras cualidades comparables, tal como se muestra en el cuadro adjunto. De todo lo que constituye la ciudad, salvo el suelo, no se favorece el debate; no se presenta de manera que favorezca el contraste de ideas alternativas.

Como consecuencia IU entiende que sería oportuno repetir el proceso, ampliar la información, corregir el documento de Avance y abrir una nueva exposición, impulsando una mayor participación. IU recuerda que está desarrollando, como se ha hecho público en varias ocasiones, un “Plan b” con supuestos metodológicos y de contenido propios, que se presentará en su momento. Pero el que se esté realizando ese trabajo paralelo no obsta para que el documento que ahora analizamos responda a lo que debe exigírsele. Y visto cómo se ha llevado la participación, las carencias de la información aportada y los contenidos del Avance, visto que no cumple con su objetivo básico de favorecer el debate sobre las características esenciales de la ciudad, desde IU entendemos que debería repetirse el proceso, ampliar la información, corregir el documento de Avance y abrir una nueva exposición, impulsando una mayor participación.

Grupo Municipal de Izquierda Unida


TEXTO COMPLETO DE LAS ALEGACIONES

Grupo Municipal
Ayuntamiento de Valladolid
Grupo Municipal Izquierda Unida

ALCALDE PRESIDENTE DEL AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID

Manuel Saravia Madrigal, con DNI 12.212.842.A, en representación del Grupo Municipal de Izquierda Unida (NIF V-47658133), del que es portavoz, con domicilio a efectos de notificaciones en el Ayuntamiento de Valladolid, Plaza Mayor, 1-2ª planta,

Expone

Que habiéndose aprobado el pasado 26 de julio de 2012 por el Pleno Municipal, y publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León del 27 del mismo mes y año la apertura de un período de información pública relativa al Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid (expte.: Planeamiento n.º 67/2012), ampliado un mes más, según se publica en el BOCyL del 12 de septiembre de 2012, para presentar tanto alegaciones como sugerencias, informes y documentos complementarios de cualquier tipo, viene a efectuar en él las siguientes

ALEGACIONES

El Plan es documento complejo, pero importante en la vida de la ciudad. Ninguno de los momentos del proceso de elaboración debería tomarse como un trámite. Y menos el del Avance. A la vista de la documentación presentada y de los actos relacionado con la participación pública, se plantean desde el Grupo Municipal de Izquierda Unida las cuatro siguientes sugerencias.

1. No se ha fomentado la participación pública y debería corregirse de forma importante este abandono.

La participación en el urbanismo no sólo es necesaria, sino esencial. No un adorno, sino parte constituyente. La forma en que se ha desarrollado el periodo de exposición del Avance que hoy concluye y que comentamos en este escrito refleja un escasísimo interés por promocionar la participación en el Plan. La desgana ha sido espectacular.

Para empezar, ni siquiera se han llevado a cabo los compromisos adoptados en los documentos rectores del trabajo (y que son de obligado cumplimiento, por cierto). Recordemos algo que se decía en el Programa de Trabajo presentado por el equipo redactor y asumido por la Concejalía de Urbanismo: “En el Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid (pptp) y como hemos ya indicado, no se le da gran relevancia al proceso de participación y toma de decisiones”. Una interesante declaración que pone de manifiesto el escaso interés que sobre la participación pública se mostraba ya desde la redacción del Pliego inicial que regulaba los trabajos (un pliego aprobado con los votos del PP, recordémoslo).

Pero seguimos con la cita: “Sin duda, la participación es un tema de responsabilidad directa del equipo de gobierno municipal, que debe decidir el enfoque del proceso de exposición al público y participación ciudadana. Lo que se ofrece aquí no reemplaza esta responsabilidad” (se lee en la p. 63 del documento). De manera que, según el equipo redactor, es una responsabilidad ante todo política. ¿Cuál podría ser el elemento crítico que pudiera poner en marcha el debate? Pues también lo dicen los redactores: “Es el tema de la vivienda y los barrios el que puede permitir establecer un debate, liderado por el municipio” (p. 65-66). Y para facilitarlo se haría lo siguiente: “mapificar ejemplos de ordenación general y detallada en suelo urbano” (p. 48). Mapificar propuestas en los barrios, lógicamente. Pues bien: tal mapificación de ordenación detallada en suelo urbano no se ha realizado; o al menos no se ha presentado públicamente. Sería gracioso que se hubiese hecho y no se expusiese.

Pero es que tampoco se han cumplido otros compromisos que se enunciaron en el documento presentado por Prointec para optar al contrato de redacción del Plan (y que, lógicamente, deberían realizarse. Si en base a esas propuestas se dejó fuera a otros equipos debe cumplirse lo que se prometió entonces. Recordemos, por ejemplo, lo que se decía en el apartado titulado “Fortalecer el proceso de debate y participación institucional y ciudadana” (p. 2 de la sección denominada “Calidad del documento y prestaciones adicionales al Pliego”). Se establecía allí el compromiso de presentar un documento denominado “Valladolid/Capital”, en el que se “evalúe las infraestructuras y grandes equipamientos existentes y previstos para anticipar los que podría necesitar la ciudad para consolidar su rol de capital regional”. Tal documento debería “establecer los argumentos que reactiven proyectos locales estratégicos, en particular el Plan Rogers”. Así mismo se planteaba el compromiso de establecer “un foro de debate en el que participen expertos nacionales e internacionales que plantearán ideas para el Valladolid del futuro”. Y se concretaba cuándo habría que hacerlo: “Momento: el Foro I se realizaría tras la entrega del Avance”.

También, en la “Mejora 3. Programa integral de acceso a la vivienda”, se comprometía la realización de “un estudio que establezca las bases de un programa público de acción en materia de vivienda, liderado por el Ayuntamiento y dirigido a dar un tratamiento integrado a las necesidades de vivienda detectadas en Valladolid”. Incluiría propuestas de “proyectos singulares de vivienda dirigidos a sectores de población vulnerable”. Para favorecer el acceso a la vivienda “el PGOU debe contribuir a su concreción en cada caso”. Se proponía, “como complemento y final de esta mejora, un segundo foro, de perfil local, en el que la presentación del estudio de vivienda permita liderar un debate sobre la ciudad del bienestar, un foro de debate local, donde la cuestión fundamental de la vivienda permita hablar sobre servicios, equipamientos y movilidad urbana, sobre calidad de vida en los barrios de la ciudad, un foro en que participen expertos y agentes locales”. Y se decía: “Momento del Foro II: Tras la entrega del Avance, en paralelo al Foro I”.

Y veamos también la “Mejora 7. Desarrollo de una Web específica”. Allí se planteaba el compromiso de “implementar en la página web del Ayuntamiento la información relativa a la Revisión del PGOU-V en los momentos en que se requiera la participación de los diferentes grupos de interés (en los periodos de información pública). Nada de esto se ha hecho. Ni los foros ni la web, ni los documentos citados, y la participación se ha resentido.

La desidia en este campo ha sido absoluta. Espectacular. Más, incluso, de la que cabía esperar, conociendo los antecedentes de este equipo de gobierno. Es necesario replantear profundamente las directrices y abrir el proceso a la población, al debate público.

2. La información presentada no es adecuada, y se sugieren algunas pautas para completarla.

Por de pronto habría que decir algo parecido a lo que se ha expuesto en el punto anterior. Pues faltan algunos documentos que deberían haberse incorporado. En el punto 5.1. del Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares (aprobado el 29 de agosto de 2011), se habla del contenido del “Documento de información, análisis y diagnóstico”. Y allí se dice que debería encontrarse un estudio titulado: “Relación de viviendas vacías y/o deshabitadas, con diagnóstico especializado y valorativo en relación con parámetros estándar de ocupación”. Tal estudio no existe. Hay un documento (el IV.C) titulado “Vivienda. Parque residencial disponible y aproximación a las necesidades de vivienda”, pero no cumple el objetivo descrito. Recordemos: “relación de viviendas vacías y/o deshabitadas”. No estimación ni apreciación: relación.

Lo que sobre este aspecto presenta es muy poco. Recoge (en p. 8) la estadística de viviendas vacías según el Censo de 2001 (de hace once años, nada menos). Más adelante hace una estimación general partiendo de la diferencia entre el parque existente en 2011 y el número de hogares del padrón de 2012. Obtiene una cifra de 25.092 viviendas que serían “secundarias, vacías (…) o compartidas de manera rotatoria por estudiantes, trabajadores, etc.”. Pero, señalan, “no disponemos de fuentes que nos permitan discernir el reparto del total de viviendas sin hogares en estas tres categorías”, por lo que abren nuevas hipótesis y se reduce el número de viviendas vacías a 17.281 (11,5% del total). Y así tendríamos un parque vacante que resulta “prácticamente la misma cantidad que 10 años antes (17.298 viviendas vacías en 2001)”. Es decir, de 2011 a 2012 ha aumentado el número de viviendas vacías en ¡17 viviendas! Más adelante, después de hablar de la escasa fiabilidad del método, concluye que habría que acercarse a una cifra en torno a las 18.188 viviendas vacías. En fin: que no se ha cumplido, ni de lejos, el mandato del Pliego.

También se hablaba en el mismo Pliego de que debería presentarse “un estudio de las posibilidades de uso de los suelos de propiedad municipal en relación con las necesidades y demandas precitadas”. Aún tratándose de un trabajo de absoluta necesidad, no se ha realizado. Hay un documento (el V.D) denominado “Inventario de Equipamientos en el Municipio de Valladolid”. Obviamente en ese documento no se cumple el mandato del Pliego. En primer lugar, porque en las fichas que se presentan no se informa de sus “posibilidades de uso” en “relación con las necesidades y demandas”, es decir de sus potencialidades. Pero sobre todo, en segundo lugar, porque no ha de referirse sólo a los equipamientos, sino a todos los suelos de propiedad municipal. Es un trabajo esencial, que no se aporta y que, sin embargo, reclama el Pliego.

En la documentación presentada para la adjudicación de los trabajos se comprometían a la realización de algunos otros documentos que tampoco se han presentado. Como el de un estudio de “las posibilidades de fomento de la mixticidad urbana” (ver la p. 3), o el de las “estrategias vigentes de aparcamiento en la ciudad”, por ejemplo. De todo lo relacionado con la movilidad se informa en el “Estudio básico de la movilidad y del transporte urbano”. Un capítulo, el 4, se dedica a los aparcamientos. Lleva el significativo título de “Caracterización de la oferta de aparcamiento”. O sea: que no va a haber un estudio ni de necesidades ni de estrategias en función de ellas, sino exclusivamente de la oferta. Y así es: nada de estrategias.

El trabajo de información ha consistido en un conjunto de 18 documentos, aparte del que sale a exposición pública (el 19). Después de ver el diagnóstico y el Avance (el citado doc. 19) sorprende lo poco novedosas que son las propuestas, pero también lo poco que aporta el diagnóstico. Son cuatro pinceladas que no llegan muy lejos. Un ejercicio práctico interesante es el de comparar el diagnóstico con la información, no vaya a ser que al resumir el diagnóstico se haya perdido una documentación valiosa que pudiera ser utilizada para elaborar un plan en condiciones. Pero la información no aporta novedades. Muchos de los documentos son escuetos, o incluyen una documentación ya muy conocida. Algún otro documento es más interpretativo, y en ocasiones asusta un poco: si la valoración es ésta habrá que ver lo que va a venir luego.

Pero veamos. El documento 1, “Valladolid en su contexto”, es el que tiene relación con lo que aparece al principio del diagnóstico, la situación de Valladolid en la región y en Europa. Poco añade al diagnóstico. Es un clásico que se ha repetido por activa y por pasiva. El 2 (“Desarrollo del PGOU y Valoración Urbanística”) ofrece un balance del planeamiento de desarrollo. Respecto al diagnóstico hay más tablas y más cuadros, pero que ya se conocían. Se extiende en varios volúmenes, pero no añaden mucho. En los volúmenes de información aparecen ciertos comentarios algo más críticos de lo que luego se recoge en el diagnóstico.

El 3, “Inventario y valoración ambiental”, es un trabajo también clásico del territorio. Es de agradecer la incorporación en el plano de una valoración de los espacios singulares y las arboledas. No añade ninguna información y no es positivo por lo que aporta (había que haber hecho un esfuerzo mayor y haber incorporado más información ordenada), pero vale porque si se incorpora al plan, eso se ha ganado. Aquí está la famosa información de los nidos de cigüeña. Son fichas con un contenido genérico y que no agotan el tema. Por ejemplo en el inventario de parques se olvidan de todos los jardines más pequeños, no dan información sobre esos parques ni efectúan análisis alguno. Decir que Valladolid tiene el Campo Grande y media docena más de parques eso ya se sabe, ya están en el callejero.

El documento 4 (“Estructura demográfica y actividad económica”) presenta datos básicamente del Observatorio. Incluso los planos y los gráficos. La actividad económica se centra en la que se aporta en el IAE. Y hay que tener cuidado con las fechas. Pues como los datos del Censo aún no están se utilizan los datos del padrón y no están muy claras las fechas. En el estudio sobre Necesidades de vivienda es donde habría que hacer un esfuerzo mayor, como se ha dicho, por cruzar ciertos datos. E incluso aparecen comentarios de que no coinciden los datos con la realidad. Se ve un intento por establecer el perfil del mercado de la vivienda, de manera muy sucinta. Y se incluye también un dato del número de viviendas que ya están aprobadas, las perspectivas de construcción de vivienda en planes de ejecución y aprobados. Sale, obviamente, una barbaridad.

El documento 5 es más interpretativo. Y que nos parece que lo que denota presenta cierto peligro. Incluye un análisis histórico esquemático y tendencioso. El análisis de los planes no se ajusta a la realidad para nada. No reconoce ni siquiera al “Plan Yncenga” su esfuerzo por clarificar la estructura que se le quería imponer desde el MOPU, y la forma en que peleó las rondas para resolver el problema de tráfico interior y evitar el de paso. Por supuesto que había algunos planes heredados, pero hubo mucho trabajo de estructura que no se acierta a valorar. El desarrollo del sur previsto entonces, por ejemplo, tiene una estructura reconocible en la que se observa un intento, y un logro, de conservar los restos de los almorrones como ejes verdes, y gracias a esos restos se van maclando los planes. Eso no lo valora, por ejemplo. Utiliza tres elementos: viario, equipamientos y espacios libres. Y a partir de ahí se hace una interpretación más bien morfológica de la que se pretende sacar conclusiones inmediatas que luego son las que aparecen en el Avance. Pero no hay una valoración más detallada. E incluso no se relacionan algunos comentarios con la información que sobre esos mismos asuntos aparece en otros documentos (por ejemplo: en el inventario de equipamientos). Es el documento más ideológico.

Luego están las fichas de los barrios. Hay que ver qué dice de cada barrio, aunque en general son comentarios ligeros. También está (ya se ha hecho alusión) el inventario de equipamientos. Afortunadamente ya existen fuentes, guías de los distintos organismos públicos que permiten, con la ficha del catastro, hacer un inventario rápido (y valoramos el trabajo que requiere). Pero si un PGOU va a intervenir debe presentar algo más que el inventario. Hay que sacar conclusiones, se necesita un paso más.

El documento 6 se refiere a “Movilidad y transporte”. Incluye documentación del PIMUVA y Auvasa sin actualizar. Con los dos modelos de tráfico (viario y transporte público) elaborados por Tráfico y Auvasa en el 2004 y 2008, a los que se añaden algunos aforos de tráfico más recientes. Hay unos sucintos comentarios críticos sobre los itinerarios de la red de autobuses, pero como el modelo de Auvasa está ya obsoleto pues no se pueden sacar más conclusiones. Y así lo dicen, con toda franqueza.

El documento 7 se refiere a las infraestructuras. Incluye documentación y por supuesto criterios de cómo hay que acometer las infraestructuras realizadas, que aportan los propios organismos gestores. Informaciones, por tanto, interesadas. Es decir, la red de agua y saneamiento es la información facilitada por Agualid, y según se dice no hay ningún problema. Capacidad de sobra en potabilizadora y depuradoras para todo lo que sea menester (eso sí, al menos se han dado cuenta de que es necesario el colector del ferrocarril). Y en lo referente a Iberdrola, más de lo mismo. Tiene 6 ETDs interiores que quieren que se les recalifiquen y que pague el contribuyente. Y eso mismo es lo que dice el Plan. O sea, que se trata de una documentación que el Ayuntamiento controla desde hace mucho tiempo con más datos, pero que aquí no se aporta. Ni se entra en temas referidos a la suficiencia de las redes ni nada parecido.

El documento 8 es el Catálogo de patrimonio y arqueológico. Tampoco aporta muchas novedades. Ni siquiera resuelve (o al menos recoge) litigios existentes (como el de las Brígidas). Ni siquiera se incluye el plano de planta del edificio. Repetimos: pocas novedades. El documento 9 se refiere a los ámbitos de actuación del PECH. Ciertamente este Plan, el del centro histórico, se ha quedado completamente oscurecido por el debate general de la ciudad.

En síntesis debemos decir que la información presentada no parece, por tanto, suficiente y faltan documentos que deberían haberse realizado. Está incompleta. Y en muchos de los análisis presentados falta orden y sobre todo sentido crítico. Debería, en nuestro criterio, completarse y revisarse con mayor exigencia.

3. El documento de Avance no cumple su función y es conveniente replantearlo. No ofrece alternativas reales y útiles.

En efecto, el documento presentado y expuesto al público no sirve, según creemos, para su función. Según el Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares se ha cumplido ya la 2ª fase (tal y como se definen en el punto 10). Veamos lo que se lee en el Programa de Trabajo que desarrollaba el Pliego: “Se propone un Avance de Plan abierto y programático, capaz de mostrar el trabajo realizado con precisión, incluso con algunas alternativas de ordenación, con un contenido didáctico, que muestre el ‘modelo de ciudad’, que dé relieve a los elementos estructurantes de la ordenación urbana, soportes del modelo urbano, y señalen con claridad cómo se pretende alcanzar los objetivos marcados” (p. 47). Retengamos esa idea: señalar con claridad cómo se pretenden alcanzar los objetivos marcados.

Es verdad que se preveían algunos documentos, no realizados, que habrían facilitado el debate sobre el Avance. Por ejemplo, el que informase de la “centralidad de los sistemas generales” y la “estructura urbana en las áreas de nuevo crecimiento”. No se ha hecho. Basta ver algunos de los “modelos” propuestos para comprobar que no se ha presentado en ningún caso propuestas de estructura urbana en las zonas de nuevo crecimiento. En algunas de ellas ni siquiera se definen las zonas (ver modelo 4). Pero nos importa más recordar ahora que en este memento del Avance debería haberse puesto mucho más énfasis. Volvemos a leer el documento que presentó Prointec para la adjudicación: “El proceso de planificación dará un gran relieve a la fase de Avance”. Y para ello se explicitarán –decían- “todos los contenidos del plan, anticipando incluso su formulación” (p. 1). Habrá, además, “un mayor desarrollo del Avance en contenidos relevantes del plan –ordenación general, ordenación detallada en suelo urbano y estructura normativa” (p. 6). Las cosas no han ido por ahí, evidentemente.

Aunque sea una cuestión menor, nos parecen muy significativos algunos problemas prácticos. Cómo se ha organizado la exposición y los debates. O incluso el hecho de que no se puedan imprimir o copiar párrafos de los documentos informativos. Es, como decimos, significativo del escaso interés en promover el debate.

Pero es que además el documento en su conjunto no resiste un análisis de contenidos. Por más que se diga que el documento es claro, no lo es. Por más que se repita que sí lo es no acaba siendo claro lo que no lo es. De hecho podría hacerse una evaluación técnica de la claridad del documento presentado. ¿Por qué no hacer sobre el texto presentado un análisis experto en el arte de escribir o de comunicar? Un estudio que analizase la disposición de los textos explicativos, la relación entre exposición y argumentación, dónde se encuentran los enunciados y si son claros e inequívocos, si resaltan las cualidades de orden y claridad. Podría analizarse la disposición o plan que subyace a los textos presentados, por ver a qué método de exposición se aplican y si está correctamente dirigido. Estudiar si las tesis presentadas están netamente formuladas, etc. Consideramos que sería de gran utilidad ese trabajo.

Todo el documento concluye en la propuesta de cuatro supuestas “alternativas”. Por de pronto hay que decir que la que se incluye en primer lugar es inaceptable, incluso como hipótesis (que, por cierto, se presenta como opción real, y no como recurso retórico: lo que hay que ver). Los cuatro “modelos” de desarrollo urbanístico de la ciudad son variantes de un único modelo general frente al que no se ofrece alternativa alguna. Pues en efecto todos son propuestas de crecimiento urbano. Todos proponen el aumento de la ciudad actual, cuyos límites se reflejan en el plano de usos del suelo que figura en la p. 3 del Diagnóstico, con el que se pueden comparar las propuestas de las páginas 46 a 53. El “modelo” nº 1 (denominado “expansivo”) incorpora como suelo urbanizable todas las reservas que figuraban como hipótesis de máximos en el Plan de 2003. Supone incluir como urbanizable un 120% más de suelo a la ciudad existente (sumando en ésta sectores o piezas a medio desarrollar). No un 20%, sino un 120% de incremento. Más que doblar el tamaño de la ciudad existente. Un modelo absurdo que cualquiera puede entender que no debería haberse presentado nunca, ni siquiera a título de hipótesis.

El modelo nº 2 (denominado “conservador”) implica que la ciudad crezca cerca de un 25% de superficie respecto a la actualmente existente, aparte de las 12-13.000 nuevas viviendas que también podrían construirse en suelos urbanos “no consolidados” (p. 31). No es admisible, por tanto, que se diga que esta propuesta “se apoyaría en la aplicación del concepto de sostenibilidad como decrecimiento”. ¿Decrecimiento, cuando aumenta en un 25%? Sigue siendo un modelo de expansión, y de fuerte expansión, aunque más contenida que la disparatada de los demás modelos. Que parecen desaconsejar los redactores con frases tan sorprendentes como que puede haber más de una vivienda por hogar, ya que “no está prohibido tener más de una vivienda”. Los modelos nº 3 y nº 4 incorporan enormes superficies de suelo urbanizable, absolutamente desmesuradas desde cualquier punto de vista meramente racional. De hecho supondrían sumar más suelo a la ciudad del que se incorporó como “urbanizable delimitado” en el Plan de 2003, en un momento de enorme expansión económica. Pues debe recordarse que las denominadas “áreas homogéneas” eran sólo reservas de posible nuevo suelo urbanizable, pero de las no se justificaba su necesidad o su viabilidad ni siquiera en aquellas circunstancias económicas tan excepcionales.

Todas las “alternativas” planteadas son, por tanto, diversas variedades de un único modelo, el del crecimiento injustificado de suelo urbanizable, sin que se hayan siquiera esbozado otros posibles planteamientos. Y en este sentido, al ofrecer como distinto lo que es igual, cabe decir que el Avance es falsario; que trata de confundir a la población. Si en momentos de expansión, como en 2003, se propone el crecimiento de la ciudad en superficie, en momentos de recesión, como los actuales, ¿también debe proponerse el crecimiento extenso de la mancha urbana, y es además la única opción que se ofrece?

Se trata, además, de un modelo que no sólo no se deriva del “diagnóstico” previo efectuado, sino que en algunos casos se enfrenta abiertamente a sus conclusiones. Así, por ejemplo, a pesar de que en el diagnóstico se dice que “digerir toda esta reserva (de suelo urbanizable) a medio plazo (…) es imposible”, uno de los modelos planteados en el Avance recoge esa posibilidad. Por otro lado, aparte del suelo urbanizable, no se formula alternativa alguna sobre ninguno de los demás grandes temas urbanísticos, como la movilidad, la vivienda o las infraestructuras, por ejemplo; ni se aporta un mínimo estudio económico que permita comprobar una mínima viabilidad de los distintos planteamientos, o siquiera conocer la realidad de los presupuestos públicos y las hipótesis de futuro que se establecen.

Los modelos presentados se refieren únicamente al crecimiento de suelo, pues de los demás aspectos con que se enuncian no se deduce ninguna aplicación urbanística y ni siquiera se presentan cualidades comparables (...).

Pero si los 4 modelos son uno, las 12 medidas críticas sobre las que al parecer no cabe discutir (“los 12 pilares de intervención urbanística”, como los presentó la prensa), resultan muy llamativos. Pues recordemos que se está realizando una “revisión” del PGOU (no una “modificación”, ni muchas “modificaciones”), y resulta que la mitad son cosas ya hechas, son historia, y lo demás son las cuatro o cinco cosas que se quieren “legalizar” (como el Valladolid Arena, por ejemplo). ¿Esa es la nueva ciudad? Y además sorprende que entre las doce no se encuentre el soterramiento.

Deberían haberse incorporado al Avance otras posibles propuestas e ideas de ciudad, para ampliar el debate público. El Grupo Municipal de Izquierda Unida presentó a la Concejala de Urbanismo y al equipo redactor del Plan el pasado 24 de abril de 2012 las condiciones que a su juicio debería cumplir el nuevo PGOU, y que podrían constituir otro modelo que se podía contemplar en el Avance y enriquecer así el debate. No constituían un listado completo de los requisitos del PGOU que Izquierda Unida llevaría a cabo (y que se concretan en su programa electoral), sino las condiciones mínimas y básicas de un posible consenso sobre este documento. Eran los siguientes:

1. Reforzar extraordinariamente la participación pública. No puede plantearse de nuevo el PGOU como un trabajo de gabinete y una participación estrictamente legal. Es preciso incorporar al procedimiento de elaboración del plan desde el principio a la población.

2. Integrar el planeamiento de Valladolid con el de los municipios del alfoz o de la Comunidad Urbana. No sólo como elementos informativos o de consulta, sino con la voluntad de abrir algunas de las decisiones estructurales más importantes al debate conjunto. Es una negociación muy complicada, después de los crecimientos exacerbados de los últimos años, pero imprescindible.

En este ámbito se incluyen desde el Avance las propuestas de expacios verdes. El sistema verde se propone por sus ventajas “en la interacción con el Alfoz”, y se piensa como “un doble anillo verde como sistema equipado de parques urbanos”. Un doble anillo, todavía poco definido, “que penetra en el medio rural, debe convivir con el programa de corredores verdes de las DOTVaEnt y con el sistema de transporte del área urbana que se desarrolle en el futuro, facilitando el uso de la red de espacios libres mejor dotados con servicios”. Por otra parte “los Ríos Pisuerga y Esgueva y los Canales de Castilla y del Duero son los verdaderos protagonistas de un sistema verde interior que debe corregir las desconexiones entre los grandes parques ya creados –sobre todo en el Oeste– y los derivados de espacios de reserva”. Estas propuestas de espacios verdes se apoyan en general desde nuestro Grupo Político.

3. Reducción drástica del suelo urbanizable y reconsideración racional de las infraestructuras técnicas generales, también en coordinación con los municipios del alfoz. El modelo territorial seguido hasta ahora ya no sirve. Basado en la expansión urbanística para conseguir mejoras, en este momento parece más irracional que nunca y de imposible materialización. Y respecto a las redes técnicas hay que resolver algunos temas pendientes, pues sigue sin resolverse el gran colector de la zona norte y sobre todo el del este.

Uno de los asuntos críticos en este aspecto es el que se refiere a los “derechos adquiridos” por los promotores de suelo urbanizable como condición previa para poder determinar si debe necesariamente mantenerse la clasificación actual o es posible modificarla. IU ha pedido oficialmente a la Concejala de Urbanismo que haga público es estudio (si es que existe) o que lo encargue con carácter de urgencia al equipo redactor. Hay expertos, no obstante, que señalan que en este momento los posibles derechos adquiridos en los suelos urbanizables de Valladolid son muy poco relevantes. Aunque tal extremo debería aclararse con urgencia.

No deja de ser llamativo que entre los numerosos estudios del Plan no figure ninguno en que se analicen aquellos derechos (reiteradamente citados: por el Alcalde, la Concejala, el Gerente de Urbanismo desde el primer día en que habló de la ciudad), y pueda saberse, tras el estudio, qué terrenos deben mantenerse como urbanizables y cuáles podrían modificar su situación por no tener ningún derecho adquirido o por resultar escasamente relevantes. Pero al margen de esos derechos, en el Avance se tiende a justificar en repetidas ocasiones el mantenimiento de grandes bolsas de suelo urbanizable. Se aplican cuatro razonamientos.

1º. Insistiendo en que hay usos nuevos que lo requieren (logísticos, industriales, de servicios de nueva generación…) “Las necesidades de suelo –leemos- no afectan sólo a la vivienda. Las instalaciones ligadas a la energía, a la industria productiva –las fábricas–, a la logística y la transporte son cada vez más exigentes, necesitan mucho espacio y en gran medida son incompatibles con los usos residenciales”.

2º. Pensando en que alguna nueva instalación lo demande y convenga estar preparados. Se debe “abordar con pragmatismo y generosidad este tema que está sujeto a grandes incertidumbres: si no hay capacidad de respuesta con suelos habilitados o fáciles de habilitar, pueden perderse oportunidades”.

3º. Atendiendo al lugar en que se encuentren los suelos disponibles, que puede no ser adecuado. “El problema está en una lectura sólo cuantitativa, sin tener en cuenta la calidad de los suelos, su aptitud para ser transformados en nuevos barrios o en los requisitos de urbanización –e infraestructura– que exige su desarrollo si aspiramos a una estructura urbana coherente”.

4º. La conveniencia de contar con más suelo residencial, por diversas razones. “Son muchas las voces –no siempre con conocimiento– que vinculan el crecimiento urbano al crecimiento demográfico, sin considerar factores como la creación de atractivo urbano –inmigración con ganancia de residentes–, la generación de nuevos hogares, la complejidad de la vida familiar o el simple hecho de que no está prohibido tener más de una vivienda”.

En varios lugares de la Memoria se critica el exceso de suelo urbanizable existente (“Como es evidente, digerir toda esta reserva a medio plazo, habida cuenta de los sectores en desarrollo o por desarrollar, es imposible”). Y se ofrecen cifras de capacidad de vivienda más que suficientes para crecimientos incluso mayores que los que hemos visto desde el 2000. (En el suelo urbano no consolidado: 13.000 viviendas; es decir, suficiente para casi 6 años construyendo al ritmo de 2000-2009. Las reservas consolidadas –suelos urbanizables con planes parciales aprobados pero sin ejecutar–: capacidad para 36.000 viviendas, es decir para 16 años, al mismo ritmo antes citado).

Sin embargo, a pesar de que aquí es el único lugar donde se ofrecen varias opciones diferentes, curiosamente todas son de crecimiento de suelo urbanizable. Las descripciones de los 4 modelos son simplemente caricaturas voluntaristas. Realmente no se describen, sino que se cargan de calificativos. En el modelo 3, por ejemplo, se dice que se basa en la “confianza en el Alfoz”: ¿en los demás no es así?. En el modelo 4 se alude al “impulso de la inteligencia, tolerancia y re-valoración de la excelencia desde la diversidad”.

Desde IU, para empezar, y como máximo, entendemos que en las actuales circunstancias podría asumirse el modelo 2º. Pero incluso reducido, ya que Palomares debería consensuarse con los municipios del Alfoz. Hay suelo más que de sobra para los años que razonablemente pueda estar vigente el Plan. Es momento de adelgazar. No tiene ningún sentido insistir en el modelo (cualquiera de los otros tres) que nos ha llevado al desastre.

4. Reconsideración radical de la movilidad. La ciudad no debe entenderse desde la lógica del coche, sino desde la del peatón. A la hora de organizar el viario la jerarquía debe ser: peatón/ bicis y transporte público/ otros vehículos de motor. En ese contexto deben también reorganizarse las redes de transporte público y la de la movilidad de los vehículos privados, pero teniendo en cuenta que las ganancias de una tienen que hacerse a costa de la otra. Por último, debe garantizarse una política de aparcamientos sensata, evitando por completo los rotatorios en el centro y previendo disuasorios efectivos y alejados del centro.

En el Avance se parte de la base de que el sistema viario principal está “bien jerarquizado con problemas de red en el sistema de colectores urbanos”. Para ello sigue una jerarquía viaria fundada en la distinción de cuatro categorías: Viario Principal (canaliza movimientos de medio y largo recorrido y en tránsito; en general, es prolongación del viario interurbano o de conexión entre accesos; incluye además la ronda interior); Viario colector (arterias, complementa a la anterior); Viario local (se distinguen: calles segregadas y calles de coexistencia); y Viario peatonal.

Respecto a las bicis hay muy poco desarrollo de propuestas. Del Sistema de Préstamo es crítico. En el transporte público critica también la velocidad comercial (“es muy baja lo que influye en la competitividad del sistema de transporte público frente a otros modos”) y los itinerarios (“presentan recorridos excesivamente largos en relación a las relaciones que sirven”). Insiste en la necesidad de un plan de movilidad –transporte público– de alcance metropolitano, disponer “puertas urbanas en espacios clave de acceso”, fomentar acciones de “smart city” en el uso del coche eléctrico, y poco más. Plantea también algún caso concreto: la existencia, por ejemplo, de “colectores viarios como el camino viejo de Simancas o la conexión a Fuensaldaña por La Galera, donde el peso de lo residencial reciente y en ejecución no se corresponde con las secciones existentes”.

Desde IU proponemos que los recorridos peatonales sean los que estructuren la ciudad. No basta con poder llegar a los sitios, sino que las vías peatonales deben ser las estructurales, invirtiendo, por tanto, la jerarquía que se establece en el Avance. El esquema que sirve de logotipo es ilustrativo de lo que rechazamos, precisamente. En segundo lugar, debería haberse hecho más hincapié en el papel de las bicis y sus conexiones territoriales, de enlace con los municipios próximos y áreas de trabajo (hasta el Parque Tecnológico, por ejemplo). Nada se dice de aparcamientos. Ni de los rotatorios (que en las áreas congestionadas, y especialmente en el centro urbano, rechazamos), ni de los disuasorios (dónde podrían ir, cómo podrían aprovechar algunos ya existentes, etc.). Tampoco se plantea cómo se tiene previsto resolver el problema del aparcamiento en los barrios. Ni cuál va a ser el criterio para establecer carriles bus (si es que ésa es la idea). Ni si se van a disponer o no centros locales de logística y distribución comercial, basados en vehículos eléctricos.

5. Programación de la rehabilitación general de la ciudad a corto, medio y largo plazo. Especialmente la de las periferias de los 60-70 que, aun con las mejoras en cuanto al viario, siguen estando en condiciones precarias. Un camino a seguir para el residencial, aunque susceptible de mejoras sin duda, es el realizado en el ARI de Rondilla. Reconsideración paralela de las áreas industriales, que también deben ser objeto de rehabilitación. Estructuración de los elementos comerciales y revisión del espacio agrícola, protegiéndole como tal.

En el Avance se trata de justificar la creación de nuevo suelo urbanizable derivado de la necesidad de vivienda (que no cuantifica): “Sin dinamismo urbano es muy difícil incidir en los precios. Como dice un principio de la economía urbana, si no se crean viviendas nuevas el precio de la vivienda se encarece”. O también: “El dimensionado del suelo urbanizable está estrechamente relacionado con lo que consideremos ‘necesidades de vivienda’, en un contexto de cálculo impreciso. Hacer una simple proyección demográfica es ignorar el sustrato del problema”. Y concluye: “Regeneración urbana y desarrollo urbano deben estar aquí coordinados”.

Es llamativo cómo se plantea el asunto. Pues al tratar de la vivienda el asunto crítico, hoy día, es el de los desahucios. IU ha propuesto que tanto en el Plan municipal de Vivienda y Suelo como en el PGOU se contemple la posible adquisición de viviendas que sean objeto de desahucio, y se establezca sobre ellas, el tiempo que fuera necesario, un alquiler social para las personas afectadas. Es decir, que se garantice el derecho a la vivienda actuando como intermediario en los casos de desahucio. Las viviendas así adquiridas irían conformando un parque público de alquiler. Pues resulta extraordinariamente llamativo que en el documento de Avance no aparezca ni una sola vez la palabra “desahucio”. El problema de primer orden en materia de vivienda pasa, en estos momentos y sin ninguna duda, por los desahucios. Se han ido planteando algunas fórmulas desde la administración, pero claramente insuficientes.

Las inversiones previstas deben jerarquizarse en función de las necesidades. Es necesario disponer de una información suficiente para conocer, con el detalle preciso, las características de los hogares y de las viviendas existentes, y poder así elaborar un cuadro de necesidades de vivienda suficientemente operativo. Sin embargo, la urgencia y el dramatismo de los desahucios desborda cualquier otro análisis de carácter más técnico (o incluso académico), poniendo en primer término la necesidad de actuar. Bien adquiriendo la propiedad o bien subrogándose al alquiler, en el caso de desahucios por impago de la renta de personas sin recursos. Hay que recordar que en este mismo año de 2012 la Sociedad VIVA S.L. aprobó un presupuesto de 8,04 millones de euros para inversión en terrenos, la urbanización de una nueva zona y construcción de nuevas viviendas. Es inadmisible, en la situación actual, seguir creando nuevo suelo urbano y construyendo nuevas viviendas cuando el problema de la vivienda no puede plantearse, en modo alguno, en esos términos.

6. Programación del conjunto de edificios obsoletos y parcelas urbanas públicas o que, sin serlo, pudieran integrarse, que sean susceptibles de ponerse a disposición de nuevas empresas, en distintas condiciones. Previsión también de un sistema de huertos urbanos, incluso como solución provisional en algunos ámbitos o circunstancias.

Sobre el empleo en el Avance se exponen planteamientos excesivamente genéricos, intenciones sin concretar. No habla del trabajo o del empleo como tal, sino que se orienta más bien a la economía urbana en general. Y en ese sentido confía en el desarrollo de la innovación y la competitividad. “Valladolid más innovadora” lo concibe como “el poder del lugar, un urbanismo orientado hacia el espacio público y la creación –con equidad– de atractivo urbano”. Y más adelante cita el “trinomio Talento, Tolerancia, Tecnología”. La innovación depende de la gente: “Es la gente’ (sobre todo gente educada, con talento, tolerante, con formación tecnológica y capacidad de iniciativa) la que hace a las ciudades creativas. Este es el punto de partida para hablar del ‘poder del lugar’ y de una ‘lucha’ por el talento”. “Valladolid más competitiva” depende, según dice, de la “eficacia del sistema urbano y prioridad urbanística para las actividades económicas –creación de riqueza y empleo”.

Y más adelante lo explica, más o menos. “¿Cómo puede una Revisión del PGOU colaborar en todo esto? En un contexto de crisis económica y financiera, Valladolid cuenta con la capacidad y determinación de sus propios habitantes, con la inteligencia colectiva de su sociedad, y con su estructura productiva existente y/o potencial. No son ‘los otros’ los que van a hacer en ella un espacio de futuro”. Se trata de “generar atractivo tanto para las personas y familias como para las empresas (…) con programas de mejoras urbanas que hagan explícita la calidad de vida” en la ciudad.

Llama la atención que en el Avance no se recoja nada, absolutamente nada (ni siquiera se cita), de lo propuesto en el Plan Anticrisis, a pesar de que las principales propuestas de este último son de carácter fundamentalmente urbanístico (nos referimos a la “cesión de locales y solares a las nuevas empresas que creen empleo”). Es preciso, obviamente, mejorar la coordinación política que se está llevando a cabo para que cada uno de esos trabajos (fomento del empleo y desarrollo urbanístico) se lleven a cabo de forma autónoma. Y sorprende también por qué entre las bases de la Revisión del PGOU no figura como objetivo el apoyo, desde la ordenación urbana, a la creación de empleo.

7. Estructurar adecuadamente los barrios, los equipamientos y las centralidades. Y estar atentos a conseguir el reequilibrio urbanístico entre las distintas zonas y áreas de la ciudad. Diseño de elementos estratégicos de cara al turismo y a la regeneración de áreas (pueden servir los ejemplos dinamizadores de la Universidad en el norte y el hospital en el sureste).

8. Establecer una textura de piezas menudas, en perjuicio de la mayoría de las grandes zonas monofuncionales actualmente planteadas. Desistir de grandes conjuntos de equipamiento, tan habituales en la programación urbana de los últimos años y tan problemáticos. Prever la racionalización y redimensionamiento de los centros comerciales (sólo cabe uno más, en Los Santos; el resto deberían reconsiderarse), los ámbitos del Valladolid Arena, la Ciudad de la Justicia, el Palacio de Congresos, etc.

En el Avance se habla de que en la mayor parte del espacio urbano (o al menos así lo hemos entendido) se plantea llevar a cabo “un proceso de micro-mejoras urbanas, barrio a barrio: la regeneración urbana como programa prioritario”. Expone la Memoria del Avance que suele decirse “que la ciudad contemporánea occidental ‘ya tiene forma’. Con ello no se quiere negar la necesidad de mejoras, todo lo contrario. Lo que se quiere es destacar que no existe una ‘ciudad del futuro’ ajena a la realidad urbana ya construida”.

Esta “voluntad de mejora” se plantea desde dos frentes. “Por un lado se trata de fortalecer las estructuras urbanas que dan soporte y calidad a la vida urbana (…) y por otro se trata de la mejora sistémica de la ciudad, de todos sus espacios y barrios, desde una acción permanente con microproyectos articulados, es decir, de que todo lo que se vaya haciendo, día a día, contribuya a la mejora del conjunto”. Esta forma de plantear este tipo de acciones también se apoya desde el Grupo Municipal de IU. Pero falta por ver en qué se concretan esas acciones y esas estrategias, donde las diferencias ya pueden ser muy marcadas.

9. Reconsideración importante del proyecto de soterramiento. Las bases del proyecto de Rogers pueden mantenerse. Pero no la financiación ni la programación, que habría que replantear sobre bases más realistas (y más justas). Hoy por hoy no parece tener salida alguna el soterramiento en las condiciones en que está diseñada su gestión.

Es necesario ofrecer explicaciones públicas claras sobre la situación actual del soterramiento. Como es sabido, el denominado Plan Rogers es, desde que se aprobó, una pieza clave para el urbanismo de la ciudad, que el Avance no niega, aunque no lo sitúe en el lugar preferente que lógicamente debería corresponderle. Después de muchos vaivenes se aprobó definitivamente en enero de 2010 (BOCyL del 27 de enero de 2010). Afecta a un ámbito extraño, sorprendentemente discontinuo, que abarca casi 100 hectáreas exactas. Es un proyecto que no incluye las obras ferroviarias, las del verdadero soterramiento, sino que se refiere a todo lo demás, a la ordenación del suelo que quedaría vacante al soterrar y trasladar los talleres de Renfe. Aún no se ha decidido en firme si se ampliarán las obras hasta alcanzar la ronda exterior sur, con lo que el soterramiento de la vía sería de casi 7 km. Y el Avance tampoco lo aclara. Incorpora el Plan Rogers, aunque los redactores han hablado en las jornadas municipales de su intención de modificar el diseño de la pieza. Pero en cualquier caso no resuelven, y ni siquiera apuntan cómo podría hacerse, el encaje financiero de la operación.

La programación está en el aire. Pero el problema de fondo es financiero. Desde el Grupo Municipal de IU se han pedido reiteradamente las cuentas públicas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003 al Registro Mercantil y, a pesar de que deberían haberse presentado en el pasado mes de junio, aún no han sido entregadas. Mal estamos cuando una sociedad pública actúa con ese oscurantismo e incumple las normas a que obliga a todas las empresas. El último préstamo bancario a la Sociedad del que tenemos noticia es de 400 millones de euros. El Plan Rogers valora el coste de las obras en más de mil millones de euros. Pero el Avance calla sobre esta circunstancia.

Por de pronto, un informe de finales de 2010, realizado por la empresa Tinsa rebajó el valor de los terrenos desde los 1.065 millones previstos inicialmente hasta 820 millones (una caída, por tanto, del 23% en los ingresos presupuestados). Pero los datos han empeorado aún más en los últimos meses y es necesario exponer las cosas con claridad. Pues sabemos que el estudio económico-financiero del Plan Rogers se soportaba íntegramente sobre “el tren de las plusvalías”. Pero las cuentas en que se basa, que se hicieron en fechas anteriores a la crisis, se han mantenido básicamente. Son, como se ha dicho, precios de suelo y vivienda de otra época, e incluso la reducción del 23% a que se aludió antes parece hoy extraordinariamente corta.

En la actualidad se habla de una disminución de los precios del suelo superior al 50%, y que puede llegar incluso al 60-70%. Y las últimas informaciones apuntan a que en materia de suelo y vivienda la situación actual del mercado posiblemente se convierta en estructural. No se esperan incrementos del precio del suelo y de la vivienda para los próximos tres o más años. Con todo lo cual se hace necesario recalcular la operación por completo. Y más aún si se considera que ni en los presupuestos del Estado ni en los de la Junta de Castilla y León hay prevista partida alguna para el soterramiento de Valladolid. Como tampoco figuran previsiones en el Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda (PITVI) estatal, recientemente aprobado y que se extiende hasta el año 2024. Es necesario, reiteramos, recalcular el proceso por completo. El Avance no puede seguir callado sobre este tema.

10. Organización de una memoria del PGOU bien explicada y argumentada. Que no eluda la complejidad de los debates y evite los lugares comunes. No se trata de propaganda, sino de razón. Una memoria que, además, debe contar con la información adecuada. Con un conocimiento mínimo de cuáles son las cifras globales básicas, y las pormenorizadas por ámbitos (de población, migración, viviendas vacías, características residenciales, etc.); incluir un inventario municipal de equipamientos y propiedades, valorando su situación y potencialidades (especialmente la superficie vacante); poniendo en claro el estado, tramitación y gestión de los “sistemas generales”; explicitando la situación administrativa de cada proyecto en marcha; redibujando del plan existente.

11. Desarrollo de un urbanismo sostenible real. No de cara a la galería, sino aplicando las pautas de densidades, compacidad, mezcla de usos, etc., en su forma más austera y razonable, sin subterfugios retóricos. Además, conseguir un tratamiento correcto de los corredores ecológicos: río, parques forestales, cuñas y cañadas.

12. Inclusión de un estudio económico austero, realista y razonable. El tema de hoy en la ciudad no es el desarrollo urbanístico, y debe quedar claro. El PGOU de una ciudad en crisis no debe impulsar gastos superfluos, sino volcarse en las preocupaciones urgentes de la ciudadanía, en la materialización de sus derechos básicos.

Pero en este momento, más que defender una determinada postura es importante debatir. Y el desarrollo de una ciudad da para mucho debate. Todos los elementos de la ciudad pueden ponerse en cuestión. Y definir modelos claramente distintos de ciudad, con denominaciones igualmente positivas. Desde el Avance se apoyan claramente un modelo, que denominan “regenerativo”. Bonito nombre. ¿Qué tal si al modelo “regenerativo” le denominamos, por ejemplo, “Modelo de ciudad que trajo la crisis”? Pues lo mismo sucede con otros modelos. Hablar de “decrecimiento” en un modelo que plantea poder hacer varias decenas de miles de viviendas nuevas es un sarcasmo. En fin: debería estimularse un debate franco, abierto, y sin juegos de palabras.

4. Sería oportuno repetir el proceso, ampliar la información, corregir el documento de Avance y abrir una nueva exposición, impulsando una mayor participación.

IU está desarrollando, como se ha hecho público en varias ocasiones, un “Plan b”, que se presentará en su momento. Tanto los supuestos de partida como la metodología son muy distintos a los del equipo redactor del plan A, el encargado por el equipo de gobierno del PP (como los medios disponibles: IU no cuenta para realizarlo con 1000 millones de euros). Pero el que se esté realizando ese trabajo paralelo no obsta para que el trabajo que ahora analizamos responda a lo que debe exigírsele.

Y visto cómo se ha llevado la participación, las carencias de la información aportada y los contenidos del Avance, que no cumplen con el objetivo de debatir sobre las características esenciales de la ciudad, desde IU entendemos que debería repetirse el proceso, ampliar la información, corregir el documento de Avance y abrir una nueva exposición, impulsando una mayor participación.

Por todo lo dicho,

Solicita

Que teniendo por presentado este escrito lo admita y se actúe conforme a sus consideraciones.

Valladolid, 27 de octubre de 2012

Manuel Saravia Madrigal
Portavoz del Grupo Municipal de IU