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Izquierda Unida ante el "Proyecto Rogers"

«El Plan Rogers es un proyecto con trampa»

Es un proyecto que no tiene en cuenta lo que hay a su alrededor, no integra ninguno de los márgenes de la ciudad que toca el proyecto Rogers -que tiene una lógica interna, pero que no interactúa con los barrios que atraviesa-, ni da soluciones a los problemas de vialidad, de ausencia de zonas verdes o de saturación de población

Miércoles 9 de julio de 2008 · 215 lecturas · rss article rubrique


El soterramiento del tren es una oportunidad de replantearnos la ciudad que queremos desarrollar en los próximos años, debiendo mirar con expectativas de futuro. Para lo cual la obtención del mayor consenso parece imprescindible. Consenso que nuestro Alcalde no ha buscado en ningún momento, intentando que este proyecto sea el de León de la Riva, pero no el de la ciudadanía de Valladolid. Lo que se ha presentado, esta falto de un gran debate social, de una participación real donde se consiguiera un gran acuerdo sobre los objetivos necesarios y mínimos. No permite la participación ciudadana. No se ha establecido ningún mecanismo para que los ciudadanos o las asociaciones vecinales puedan decir nada sobre el proyecto más allá de lo que marca la ley y el Ayuntamiento está obligado a cumplir, que es la información pública y la recepción de alegaciones.

Entre el 30 de junio y el 13 de septiembre todas las personas que estén interesadas en conocer el Plan Rogers podrán visitar la exposición que se ha instalado en el Paseo del Campo Grande, Para hacer un recorrido crítico por este proyecto expondré las “trampas” que a mi modo de ver esconde el Plan Rogers, un plan diseñado con demasiados condicionantes para lograr financiar el soterramiento del tren, con plusvalías obtenidas de la venta de los terrenos liberados.

El Ayuntamiento ha elegido la aprobación del plan completo con una Modificación puntual del PGOU, cuando seria más lógico, al tratarse de un proyecto urbanístico que afecta prácticamente a 100 hectáreas (concretamente 99,8 hectáreas) debería realizarse con una Revisión del Plan General que da muchas más garantías de participación y obliga a considerar la ciudad en su conjunto. Si se aprueba tal y como está dará lugar a determinadas obligaciones con propietarios y promotores que después serán difíciles de cambiar.

El soterramiento del ferrocarril dará solución a las reivindicaciones vecinales que históricamente se han planteado en la Zona Este de la ciudad, eliminando el espacio físico que ocupan las vías, pero sorprendentemente lo que se consigue en el Este, se traslada a la zona de Parque Alameda con el nuevo barrio que se plantea en Argales. En este nuevo barrio en el que se prevén 2.536 viviendas en tren llegará en trinchera y dejará a los nuevos habitantes encajonados entre la vía y el polígono industrial de Argales con el consiguiente riesgo de que la zona habitada se extienda hacia el polígono como una mancha de aceite. Es una gran contradicción que mientras en el Pinar de Antequera, donde habitan unas 200 familias, el ferrocarril se soterrará, y en el nuevo barrio de Argales donde se pretende llevar a 2.500 familias el tren irá sin soterrar.

Con el diseño de un nuevo barrio en Argales se lanza un torpedo a la línea de flotación de un polígono industrial dentro de la ciudad que encaja perfectamente con la mezcla de usos que hace más sostenible nuestra vida urbana. Esta barbaridad solo se justifica por la rentabilidad que se va a obtener de los terrenos. Para nada se ha estudiado diferentes posibilidades sobre que en ese espacio se instalara un tipo de industria más limpia y ligada, por ejemplo a las nuevas tecnologías.

Es muy discutible el cálculo de la edificabilidad posible. Para calcular la edificabilidad se recogido absolutamente todo el espacio (vías, calles consolidadas, etc.) para trasladarla a los espacios residenciales, todo vale para intentar conseguir las mayores plusvalías. Necesita de todo el suelo liberado para lograr hacer un proyecto con visos de legalidad ya que debe haber espacio para las 6.000 viviendas cuya venta aportará los más de 1.000 millones de euros que se necesitan. Plantea hacer muchas viviendas en zonas con alta densidad de población (120 viviendas/has en el entorno de la estación y el Paseo de Zorrilla). Además tan solo el 30% de ellas es de VPO, ¿porqué no el 50%?.

Planea edificios muy altos, pero no obtiene a cambio suelo para zonas amplias verdes. Establece calles con medidas estándar para dar servicio de entrada y salida a edificios de hasta 110 m, es decir 32 plantas. Valladolid es una ciudad horizontal, con edificios no excesivamente altos. Opino que la edificación actual de la mayoría de Valladolid es más sostenible que la construcción de edificios altos. Tampoco entiendo porqué son necesarios para crear hitos o cambiar la fisonomía de la ciudad ¿Por qué cambiar?. Aún así, si se construyen que sirvan al menos para liberar espacio para zonas verdes, en las delicias a lo largo del Paseo de Farnesio

Es un proyecto que no tiene en cuenta lo que hay a su alrededor. No se integran ninguno de los márgenes de la ciudad que toca el proyecto Rogers, que tiene una lógica interna, pero que no interactúa con los barrios por los que atraviesa, ni da soluciones a los problemas de vialidad, de ausencia de zonas verdes o de saturación de población. Este proyecto serviría igual para Valladolid que para Singapur ya que no tiene en cuenta la idiosincrasia de la ciudad. Es necesario que haya un diálogo constructivo entre todos los barrios de la ciudad a los que afecta el proyecto, un equilibrio arquitectónico y social. Es el momento para aprovechar a crear las dotaciones, servicios y usos en el nuevo suelo urbano que den satisfacción a la población que ya está fijada en los barrios, además de a la población que pueda llegar.

Me preocupa bastante los estudios de movilidad que se han tenido en cuenta, ya que son los del PIMUVA, con datos que ya han quedado obsoletos. Seria necesario actualizar los datos para dar soluciones adecuadas a los flujos internos y externos de los movimientos de todas las características que se plantean. El tráfico rodado puede congestionar múltiples calles adyacentes a la zona de Talleres. De momento las soluciones aportadas parecen poco adecuadas.

El corredor verde sostenible que se instala sobre las vías del tren es, en general, correcto, pero habrá que garantizarlo con las definiciones exactas que indica el Plan General. Desgraciadamente en el Plan de Etapas es lo último que se va a desarrollar. Se tendrá que presionar apara que se adelanten en su ejecución Todas las superficies verdes planteadas son muy pequeñas e, incluso, la plaza de uso público del nuevo barrio de Argales está ubicada debajo del viaducto de la carretera de Madrid. No parece una buena solución.

Se crea una gran superficie comercial Vialia de mas de 25.000 m2 que puede suponer la muerte del comercio tradicional del centro de la ciudad. Por cierto en el 2001 RENFE ofertaba para este centro 10.000 m2, y cosas de los encantos del Alcalde y del ADIF, de la chistera se sacan ahora siete años más tarde estos 25.000m2. ¿Tanta tarta hay que repartir?.

Desde el punto de vista de Izquierda Unida deberíamos poder repensar el proyecto, sus diferentes partes y los mecanismos que hay que poner en marcha para que llegue a buen puerto con la participación de todos y todas. Por eso creemos que hay que pedir al Ayuntamiento que nos deje abrir un diálogo con la ciudadanía sin que por ello haya que paralizar el proyecto. Bastaría con que se aprobara la parte del proyecto más inmediata, que permitiera cambiar los talleres de lugar y el propio soterramiento, para que, en el proceso de este cambio, entre todos podamos hacer una propuesta nueva y participativa para la nueva ciudad. Consideramos que esta transformación tan importante de nuestra ciudad que va a cambiar la fisonomía del corazón de Valladolid merece la opinión de los ciudadanos puesto que además tenemos tiempo para hacer el mejor proyecto posible.

Alfonso Sánchez de Castro
Concejal portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Valladolid


Fuente: Texto: Alfonso Sánchez de Castro, Diario de Valladolid-El Mundo, 09-07-2008.